Entender su cirugía >

Estar debidamente informado acerca de las ventajas, riesgos y cuidados inherentes a la intervención y el implante le permitirán contribuir al éxito de su cirugía

Acerca de los reemplazos articulares de Cadera

Anatomía
La articulación es la unión entre los extremos de los huesos, que permite cierto movimiento entre ellos.
Cada extremo está recubierto de un tejido resistente, pero a su vez elástico y flexible, llamado cartílago articular. El cartílago actúa como amortiguación y evita el roce directo entre los huesos.

Este conjunto se encuentra envuelto por una bolsa llamada cápsula articular, reforzada por los ligamentos: bandas de tejido fibroso muy resistente, que proporcionan estabilidad a la articulación. Son los responsables de evitar luxaciones o "dislocaciones", cuando la articulación está sometida a movimientos forzados.

Lubricando el interior de la articulación, el líquido sinovial facilita los movimientos. Este líquido está producido por una fina capa de tejido llamada membrana sinovial, que tapiza el interior de la cápsula articular.

La cirugía
La sustitución de la articulación de la cadera es un procedimiento quirúrgico donde la parte de la articulación afectada o enferma se extrae y se reemplaza por una nueva, artificial, denominada prótesis.

¿Que es una prótesis?
Un mecanismo artificial diseñado para reemplazar la articulación dañada, sustituyéndola en sus funciones.
Los componentes protésicos están generalmente compuestos por elementos plásticos de alta densidad y metálicos de aleaciones especiales como el acero quirúrgico y el titanio, Todos los materiales utilizados en las prótesis son biocompatibles por lo tanto en contacto con los tejidos del organismo no evidencian reacciones alérgicas, inmunitarias, etc.

Tipos de Cirugía
RPC: Reemplazo Parcial o Hemiartroplastía de Cadera se denomina así a la sustitución parcial de la articulación coxofemoral.
RTC:< Reemplazo Total o Artroplastِía de Cadera se denomina así a la sustitución total de la articulación coxofemoral
Cirugía de Revisión: se denomina revisión a la sustitución de un reemplazo articular previo.

Objetivo
Alivio del dolor y optimización de la función articular, mejorando la calidad de vida del paciente.

Indicaciones
La principal indicación para el reemplazo articular es el dolor intenso y crónico que no cede a tratamientos habituales como antinflamatorios, corticoides, procedimientos rehabilitadores, etc., que suele ir acompañado de fracaso funcional de la articulación.

La cirugía se realiza principalmente en pacientes con diagnóstico de osteoartritis, aunque hay otras patologías que se benefician de la sustitución total o parcial, como artritis reumatoide (que produce dolor, rigidez e inflamación), necrosis avascular (debilitamiento óseo causado por una defectuosa irrigación sanguínea), artritis traumática, fracturas confirmadas no resolutivas, tumores óseos benignos y malignos (que suelen conducir a una fractura o discontinuidad ósea), artritis asociada a enfermedad de Paget, espondilitis anquilosante y artritis reumatoide juvenil.

Procedimiento quirúrgico
La intervención suele durar en torno a las 2-3 horas, y luego se mantiene al paciente en decúbito con la cadera fija en la posición correcta mediante almohadas o instrumentos especiales. Un tiempo muy breve después requerirá tratamiento de rehabilitación, donde aprenderá ejercicios que le permitan ir adquiriendo potencia muscular y recuperación de la movilidad de la articulación. En uno o dos días ya se logra la deambulación con apoyo.
La estancia en los centros de salud, suele ser breve, salvo complicaciones.
Las complicaciones más frecuentes son infección y trombosis venosa, ambas prácticamente controladas gracias a la profilaxis antibiótica y anticoagulante, además de una movilización temprana.

Recuperación
Tras la operación se pueden presentar molestias durante semanas o incluso meses. La causa está tanto en la propia cirugía como en debilitamiento muscular de la articulación provocado por su inactividad.
Con el fin de reducir el dolor y rigidez articular, e incrementar la flexibilidad y
resistencia muscular es necesario comprometerse con las indicaciones de rehabilitación.
Una recuperación total lleva tiempo, de 3 a 6 meses, dependiendo de las características del paciente, de la intervención realizada y del tipo de prótesis utilizada. Más adelante se podrá desarrollar una actividad prácticamente normal, tan sólo algunos ejercicios muy bruscos quedarían contraindicados. Algunos autores llegan a recomendar no realizar baloncesto, footing y tenis, siendo ejercicios recomendables caminata, natación o bicicleta estática.
Aunque no todos los pacientes llegan a recuperar el ángulo de movilidad de una cadera sana, si se mejora la situación en que se encontraban antes de la intervención.

Datos de interés
Las causas más frecuentes de sustitución articular total se deben a osteoartrosis, la sustitución parcial a la fractura de cuello femoral y las revisiones a fallo mecánico. Esto ocurre en nuestro medio en tasas similares a las publicadas en otros países.

La prótesis de cadera es una opción eficaz, efectiva y eficiente para casi todos los pacientes con una enfermedad que afecte a la articulación de la cadera, que le produzca disconfort crónico, dolor e incapacidad funcional importante.

La mayoría de los pacientes con prótesis de cadera tienen excelente pronóstico a largo plazo en cuanto a síntomas y capacidad funcional.

Los fallos a largo plazo más frecuentes se deben a pérdidas o migraciones del material
protésico y defectos de la trama ósea que generan inestabilidad y dolor.

La dislocación de la cabeza femoral sobre el componente acetabular (0,4 a 8%) suele ser
consecuencia del acortamiento del tejido blando, que genera un desequilibrio muscular o
malposición del implante. La posición más peligrosa es la flexión forzada

Dada la importancia de la ganancia en calidad de vida del paciente y su entorno obtenida con la prótesis de cadera, es adecuado considerar incluir estos parámetros en la evaluación preoperatoria del paciente.

La información adecuada al paciente, previo al ingreso hospitalario, reduce la ansiedad, además de mejorar los procesos de rehabilitación al conseguir mayor colaboración.
En el 90% de los casos, la duración de las prótesis totales de cadera supera los quince años, de ahí que se recomiende efectuar controles periódicos al mes, al año, a los 5 años y a los 10 años de haber implantado la prótesis.

PACIENTES